Julio 2015
La vida marca muchas etapas en tus años. Cuando eres pequeño todo es de colores, no existe blanco y negro, la vida te sonríe y todos parecen entenderte, suelen decirte de la felicidad de los niños, porque lo saben, lo ven, lo fueron o lo quisieron ser.
A medida que vas creciendo la vida empieza poniéndote obstáculos, cosas sin sentido, alguno que tu encuentras relevantes, pero no lo son.
Empiezas a desencadenar "problemas" que no son realmente problemas y sueles decir "nadie me entiende", la verdad es que tienes razón, nadie te entiende, ni tu te entiendes y va por ahí la respuesta a tus problemas.
Sin embargo de lo que quiero escribir hoy es de otro tipo de entendimiento, que me está jugando en contra a mi y a muchos otros que existen o están por ahí sin entender que ocurre.
Un trastorno de pánico es una consecuencia de un nivel alto de ansiedad en tu sistema, tu cuerpo no controló tantas emociones, tanto estrés, etc. Vivirlo es el infierno mismo. No sabes que días son buenos ni que días serán malos. Es aquí cuando se empiezan a notar síntomas depresivos en distintos niveles, si son "bajos" lo más probable es que tengas mayor control de positivismo en tu día a día. Si es "medio" será un poco mas desequilibrada la cosa. Quizás tendrás muchos días malos y muchos buenos, quizás estés 1 mes feliz y el otro no querer ni salir de tu cama.
Por otro lado si tu nivel de depresión es alta no vas a querer salir de tu cama y el resto entiende esto y trata de ayudarte invitandote a asistir a terapias, sesiones psiquiátricas, si no quieres levantarte te "entienden" y te dejan tranquilo y luego vuelven a intentar ayudarte pero siempre con esa "lástima". Esto es "sabido" en la sociedad y cultura, por lo tanto es aceptable.
¿Qué pasa cuando tienes trastorno de ansiedad, trastorno de pánico y síntomas depresivos?
Son 3 cosas distintas, son 3 cosas que sumadas se potencian y te hacen sentir inútil, muerta, ida, fuera de onda, dispersa (o más de lo normal), enojada, feliz, triste, llorona, insegura, etc. Una mezcla de emociones que necesitas equilibrar, pero la única ayuda que se te brinda es "Ahh.. si puedes controlarlo, todo está en tu cabeza, oblígate a ser feliz", pero realmente no entienden absolutamente nada de lo que te pasa porque controlar un desequilibrio de esta magnitud es muy difícil. Nadie lo entiende, o son muy pocos porque somos todos distintos, pero igual que aquellos diagnosticados con depresión, nosotros queremos nuestro espacio, nuestra forma de ver la vida, de mirar este desequilibrio emocional y mental, y cuestionarnos, auto criticarnos y entendernos para que así tu me puedas entender. Necesitamos que nos dejen experimentarlo, y estar ahí cuando nos caemos y cuando nos paramos, nada más.
"Nadie lo entiende hasta que te pasa". Hay que tener paciencia, es un largo camino pero hay luz al final y hay fe en el recorrido, hay que sólo aguantar.
J.Jaramillo